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domingo, diciembre 09, 2012

¿CÓMO SE CELEBRA LA NAVIDAD EN OAXACA?




Texto: Julie Sopetrán

Fotos: Mary Andrade

VILLANCICO EN OAXACA
En nueve casas me paro
y se enciende el farolillo
porque voy de trago en trago.
Con chocolate y buñuelos
hoy he roto una piñata,
de su corazón de plata
he sacado caramelos.
Es el dulce de los cielos
para mi camino ingrato
que en nueve casas me paro
y así voy de trago en trago.
Frutas, dulces a raudales
y pastorcillos de a pié,
me encuentro con San José
que está en los nueve portales.
Oigo cantos celestiales
los que me animan el paso
porque en los nueve me paro
y me tomo uno o dos tragos.
¡Ay! se iluminan mis ojos
el buey, la mula, el cordero;
y al Niño que yo más quiero
le llevo risas y antojos
que esta noche no hay cerrojos
Por las nueve calles vago
y en todas, encuentro un trago.
Se celebran las posadas
y en Trinidad de las Huertas,
Juan Manuel abre las puertas
para todas las miradas,
años y horas trabajadas
yo que voy de trago en trago
aquí es donde más me paro.
Pastorcillos, labradores,
figuras junto al pesebre,
¡dejadme que lo celebre!
que aquí nacen mis amores:
un jardín lleno de flores
y en el zócalo me paro,
se encienden los farolillos
y así voy... de trago en trago.
©Julie Sopetrán


Cantando villancicos, vayamos en automóvil a Oaxaca, desde la ciudad de México, celebremos allí la Navidad. Por el camino nos vamos a encontrar las famosas casetas de tráfico que tendremos que ir pagando y gastaremos un total de unos cuatrocientos pesos en todo el recorrido. Saliendo de la ciudad de México hacia Oaxaca, seguiremos la Calzada Zaragoza que va a San Martín Texmelucam, para lueguito, desviarnos a la hermosísima ciudad de Puebla. Desde allí tomaremos dirección a Acatzingo y Cuacnopalan y luego seguiremos rumbo a Tehuacán para desviarnos nuevamente hacia San José Mihatlán y de ahí, pasando por Nochixtlán, llegaremos a Santiago Etla, una ciudad que tiene unos siete mil habitantes y es un lugar donde abundan los frijoles, para finalmente, disfrutar de la bella ciudad de Oaxaca.


Todo el mes de Diciembre es fiesta en Oaxaca. Sólo tenemos que saber disfrutar de sus celebraciones. Dar un paseo por la ciudad, es ya sentir el regocijo de la Navidad en las calles, en cada puesto ambulante, en cada rincón. Globos, comida, algarabía, niños, adolescentes, ancianos, adornos de todos los colores dan vida al ambiente y todo es necesario para celebrar el día. Por ejemplo, el día ocho, su Virgen de Juquila y el día doce, la gran fiesta a la Virgen de Guadalupe y, el día dieciocho, la patrona de Oaxaca, la Virgen de la Soledad. Más tarde sigue el Festival de la Noche de Rábanos, día veintitrés y, sin dejar espacio, seguirán las Calendas y luego, luego, las Posadas, dando así paso a la Navidad. Nadie, que viva en las Siete Regiones de Oaxaca, dejará de celebrar este mágico mes de Diciembre, el más completo en fiestas que uno se pueda imaginar por sus hermosísimas celebraciones.
Creo que ya en Magias de México, hablé de la gran fiesta de la Guelaguetza, ver artículo en:
http://magiasdemexico-julie.blogspot.com.es/2011/05/la-fiesta-de-la-guelaguetza.html
Es la fiesta más importante que celebra Oaxaca en el mes de Julio. Pero Navidad, no se queda atrás, porque la suma de todas las danzas, de todas las comidas, de todos los festejos, podemos disfrutarlo en Diciembre.

Oaxaca es una ciudad muy agradable para pasear, su clima oscila entre los dieciocho a los veinticuatro grados. Su altura es de unos mil quinientos metros sobre el nivel del mar. Es una ciudad que cuenta con unos trescientos mil habitantes. Sus artesanías son únicas en el mundo, brillan con gran esplendor y colorido en sus calles y mercados. Es una ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, tanto su Centro Histórico como las famosas ruinas de Monte Albán. En sus calles, en sus plazas, podemos encontrar una banda de música o un grupo de nativos danzando. En Oaxaca, se trabaja mucho el papel maché con el que se hacen figuras, objetos de tamaño natural, decoraciones artísticas, es una técnica de artesanía muy ancestral, se usa una pasta de papel, un papel como machacado, molido. Hacen nacimientos, pastores, motivos tradicionales navideños, San José, La Virgen... excepto al Niño que se colocará el mismo día veinticuatro a la medianoche...

Pero, qué es una Calenda? "Es una cuenta sistematizada del transcurso del tiempo, utilizado para la organización cronológica de las actividades humanas. Las "calendas" eran los primeros días de cada mes. De ahí "el calendario" era pues, el registro de las calendas para un año". En Oaxaca, la Calenda empieza el día seis de Diciembre, hasta el dieciséis, que es cuando dan comienzo las Posadas. El dieciocho es la fiesta de Mamá Chole, como la llaman cariñosamente los indígenas a la Virgen de la Soledad. Estos indígenas se dejan guiar por el lucero del alba que se divisa en las distintas regiones y empieza el peregrinaje hacia la capital de Oaxaca para así honrar a su Virgen o Vírgenes. Caminan desde la Sierra, la Costa, el Valle, la Mixteca, las Cañadas, el Istmo, el Alto Papaloapan... Desde todos los lugares emprenden el camino para llevar sus ofrendas hasta el Cerro Fortín que es donde se encuentra Mamá Chole.

Lo admirable es seguir sus pasos guiados por la fe, la devoción, sus expresiones en forma de oración y danzas, música, algarabía a lo que se suma el juego pirotécnico, las ofrendas que cargan en sus cabezas, los frutos de la tierra y sobre todo, las flores. Las mujeres cargan sus canastas y bailan con ellas al compás de las innumerables bandas de música. Los niños imitan a los mayores y danzan mostrando el colorido de sus trajes típicos, los carros alegóricos, las misas solemnes, las mañanitas, los cohetes, los monos, los muñecos, los gigantes y cabezudos, las promesas que se cumplen a raja tabla, las madrinas de las Calendas que agasajan con pan y chocolate a los visitantes, las procesiones de la Virgen que duran hasta el amanecer... Lo más hermoso son las danzas indígenas, la famosa "Danza de la Pluma", de origen azteco-zapoteco, que es la última danza de la Guelaguetza y tal vez, la más importante. En esta danza se representa la búsqueda de ocho planetas, sus movimientos alrededor del sol desde los tiempos prehispánicos.


Estamos ya a veintitrés de diciembre y llega otro acontecimiento en Oaxaca,  los hortelanos y los floricultores preparan su creación artesanal, su competición de hortalizas, pero la exhibición está hecha con un tubérculo muy famoso: el rábano. Con sus formas amorfas y deformes, se crean maravillas. El totomoxtle, que es la hoja del maíz, y la flor inmortal que es la siempreviva. Esta exhibición dura sólo unas horas, pero a ella acude la ciudad en pleno. Allí en el zócalo, todo es curiosidad y admiración ante las obras de arte exhibidas. Fueron los frailes dominicos los que tuvieron que ver con esta auténtica verbena artesanal. Era una competencia navideña de verduras y pescados que se vendían en la Plaza de Armas, los hortelanos de Trinidad de las Huertas, llevaban sus verduras, mientras allí se vendían también los pescados secos y salados para las vigilias y arreglos del menú navideño. Para vender más, los hortelanos empezaron a crear figuras con los rábanos, adornándolos con hojitas de coliflor y flores de cebollas tiernas, todo lo presentaban de una manera muy artística para vender más. Igualmente lo hicieron así los floricultores especialmente con la flor siempreviva.

Esto sirvió de idea para que las amas de casa buscaran estas verduras artísticas para adornar las mesas de Navidad. También inspiró a los políticos para organizar exposiciones en las que participaran los horticultores. Y así empezó la fiesta, la creatividad de los rábanos para alegrar a los compradores. Esto se convirtió en concurso, en Plaza de Rábanos, en Noche de Rábanos, etc.. Los participantes se preparan hasta con tres meses de anticipación para ganar la competición. Hay rábanos de hasta tres kilos de peso y se experimenta con el color rojo oscuro y su corteza gruesa para crear auténticas obras de arte. Se siembra en Octubre y en este acontecimiento, participa el Presidente Municipal. Es todo un proceso  de crecimiento y elaboración experimental y para su poca duración, ya que el rábano, cuando se le hinca el cuchillo, dura de tres a cuatro días, no más, y el recuerdo de su belleza sólo ha de quedar en la foto.



Los artesanos realizan con el rábano, nacimientos, motivos navideños, dioses, lugares emblemáticos y todo aquello relacionado con la vida y las creencias mexicanas. Después de disfrutar con la exhibición  de rábanos, las hojas de maíz y las flores, llegan las Posadas. Nueve días antes de Navidad, el nueve representa los nueve meses de embarazo de la Virgen María, entre otros símbolos. Cada hogar es un lugar de Posada, donde se canta, se reza, se come, y la fiesta no cesa. No dejes de leer:
http://magiasdemexico-julie.blogspot.com.es/2011_12_01_archive.html



Los asistentes, llevan una vela encendida, farol, estrella iluminada, cantan, piden posada, es un diálogo cantado entre la persona que llega y quien la recibe. No falta el chocolate y los buñuelos entre otros aguinaldos, los villancicos y las piñatas; también abundan las frutas y los dulces y la gran variedad de la gastronomía mexicana que en este lugar es riquísima en sabores y delicadezas. Recordemos brevemente el quesillo con sus hilos y quesadillas. Las tlayudas o grandes tortillas, los molotes y las memelitas, el tejate que es agua con harina, pero tan bien preparada que no lo notas porque es una bebida muy nutritiva. Los guajolotes. Los buñuelos, las frutas en conserva... Sin dejar de lado el mezcal, el atole, el chocolate.



Quiero agradecer a la fotógrafo Mary Andrade, este lujo de fotos que ella hizo en Oaxaca en estas fiestas, y que hoy me permite utilizar en este artículo. Os recomiendo sus libros y su página web.
http://www.dayofthedead.com/ Gracias a los viajes que con ella hice, conozco hoy un poco o un mucho, México.


Y quiero terminar como empecé, con un pequeño poema dedicado a uno de estos motivos de la fiesta navideña en Oaxaca. Un poema, un ovillejo que me inspiró el rábano.


EL RÁBANO

¿Qué es lo que ayuda a crecer?
Hacer.
¿Y qué tienes en la mano?
Un rábano.
¿Qué más puede interesarte?
El Arte.
No puedes equivocarte
agricultor resabido.
Díme: ¿cómo has aprendido
hacer del rábano un Arte?

©Julie Sopetrán


 Recomiendo estos siete libros dedicados a México y sus tradiciones, tanto de Día de Muertos, como de Navidad, todos ellos están escritos por Mary Andrade y se pueden conseguir a través de su página web o de su correo electrónico.



viernes, agosto 10, 2012

UN PASEO POR LA CIUDAD DE OAXACA


Salón de los Cántaros de Santa Catalina

 
Texto: Julie Sopetrán
Fotos: (Estado del Gobierno de Oaxaca) y Julie Sopetrán

Nada más llegar a Oaxaca de Juárez, sentí en mi rostro la caricia de un clima delicioso. Su media de temperatura oscila en los 18 grados en los meses más fríos y unos 23 grados en los meses más calientes, está a una altura de 1550 metros sobre el nivel del mar. Me llamó la atención la piedra verde de sus edificios. La amabilidad de sus gentes. Las iglesias, conventos y palacios y su primorosa arquitectura.
Una de sus fiestas más hermosas es La Guelaguetza, música, baile, canto, tradición... Puedes leer un artículo dedicado a tan singular festejo en este mismo blog. Mayo 2011.
Partiendo del centro histórico, del Zócalo y la Alameda, me adentro en los grandes Portales, y ya me siento integrada en la ciudad. Allí la gente se reúne, charla, toma café, va y viene constantemente y su contemplación llena todo mi espacio.


Los árboles de la Alameda de León, sonríen y abrazan al oaxaqueño y al turista. Su vejez refresca los pasos y su belleza invita al descanso.  A Oaxaca la llaman la Verde Antequera, debido a que la mayor parte de sus edificaciones son de verde cantera.
Esta Alameda formó parte del mercado de la ciudad donde se podían apreciar piezas de cerámica negra de Coyotepec, también la loza verde y vidriada de Atzompa, así como la cerámica roja, que era la preferida para el uso diario, por ello antes se llama a este lugar la "Plaza de cántaros" debido a la riqueza de su cerámica.
Esta ciudad fue fundada por el emperador azteca Ahuizotl, por el año de 1486, sus guerreros se instalaron en el Cerro de Bellavista, al que los nahuas llamaron Ehécatl, dios del viento. Hoy se conoce este lugar como el Cerro del Fortín. Desde este lugar se divisa todo el valle donde se encuentra la ciudad de Oaxaca. 


Su primer nombre fue Antequera en 1532, nombre otorgado por el rey Carlos I de España con el título de "muy noble y leal ciudad". Fue en 1821 cuando se la llamó Oaxaca que en náhuatl quiere decir "en la raíz de los huajes".  Huaje es una planta forrajera leguminosa de tipo arbustivo que en forma natural abunda en estos lugares y es buena para el ganado, es muy digestible con un alto porcentaje de proteína.  También es un árbol que puede crecer hasta diez metros de altura, el tronco derecho con las ramas ascendentes y la copa redondeada. La corteza de este árbol es lisa de color gris oscuro.
Huajes - Foto de Internet
Yendo hacia el oeste de la ciudad nos encontramos con la Catedral, sede de la época colonial. Los primeros religiosos que se establecieron fueron los dominicos, los que comenzaron su evangelización a los indios y para protegerlos de los abusos de los conquistadores, convencieron a los vecinos para solicitar la instalación de un obispado. Se obtuvo la bula el 21 de Junio de 1535 y el primer obispo fue el dominico Juan López de Zárate. Se realizaron varias construcciones, debido a los terremotos y por fin en 1740 se terminó la magnífica portada. Fue declarada monumento histórico el 4 de mayo de 1933. Al ser Oaxaca una zona sísmica esta Catedral se ha reconstruido varias veces.

Catedral de Oaxaca - Fachada
Cortés mandó a sus soldados que fundaran una villa en Tututepec,  porque había mucho oro en ese lugar, pero los soldados lo  desobedecieron y se fueron al Valle de Oaxaca, porque el clima era más agradable. Fue así como los españoles fundaron Segura de la Frontera, en lo que actualmente es Oaxaca de Juárez. Pero esto era una rebeldía y tendrían que luchar contra Cortés y también contra el virreinato. Fueron varios los que se hicieron con el primer gobierno entre ellos, Hernando de Badajoz, Pedro de Alvarado, Juan Núñez de Mercado y Juan Peláez de Berrio.
Llama la atención de la Catedral, su portada, decorada con follajes labrados en piedra, sus relieves escultóricos, representan la Asunción de la Virgen coronada por la Santísima Trinidad y también el Santísimo Sacramento protegido por un palio sostenido por ángeles. En su interior, admiro sus bóvedas que cubren la nave central y las de medio cañón, las pilastras, los muros, el coro con su sillería espectacular, el órgano, el altar mayor y una colección de pinturas de principios del siglo XVIII, que me parecieron un auténtico tesoro. Pude contemplar un lienzo de 1720, Anónimo, que representa a San Cristóbal, entre otras bellezas de gran valor pertenecientes al siglo XIX.

Detalle del interior de la Catedral

Yendo por el costado sur de la Catedral, cruzando por la calle de Hidalgo, se llega a la Plaza de la Constitución que normalmente se la conoce como el Zócalo, de allí no quieres salir, es un lugar de esparcimiento donde la gente pasea, la familia disfruta del entorno, y se puede comer en cualquiera de los muchos restaurantes que la circundan. Hay también hoteles, tienditas de artesanía, cafés al aire libre, puestos para comprar huipiles, vendedores de globos de colores... En la tarde todo está lleno de gente que platica, disfruta, discute, come y se divierte.  Sin sentir la experiencia de esta Plaza, nadie puede decir que ha estado en Oaxaca.  Es no sólo el centro de la vida pública, cultural, política y social, sino que es el lugar idóneo para manifestarse, para cantar y para recitar poemas de los poetas populares oaxaqueños. No podemos dejar de lado el kiosco central, a imitación francesa, para los conciertos nocturnos y las bandas militares o para las audiciones de la Banda de Música del estado.


Nos detengamos un rato en el Palacio de Gobierno, con estilo de renacimiento francés e italiano, con sus columnas dóricas y sus 19 arcos de medio punto, sosteniendo estos arcos hay 16 pares de columnas con base cuadrada y capitel dórico en cantera amarilla, y así en el segundo piso que tiene 14 ventanales, con sus correspondientes balcones de hierro forjado y artísticos dibujos podemos imaginar la grandiosidad del edificio. Este lugar, es el centro político del estado, que en su momento albergó al cura Morelos, al inmortal Benito Juárez y a Don Porfirio Díaz.
Espectacular es la Sala de los Gobernadores, situada en el conjunto norte del Palacio, con sus dos grandes ventanales que muestran una magnífica perspectiva de la Catedral, la Alameda, los Portales y el Zócalo. Desde allí, los gobernadores arengan a la multitud. He de destacar la lámpara de araña de cristal cortado que adorna el interior y también las pinturas de todos los gobernadores oaxaqueños a partir de  Benito Juárez.

    Parte del mural del Palacio de Gobierno, creado por Arturo García Bustos

Pero si algo llama la atención de este Palacio, es sin lugar a duda, el mural, realizado por Arturo García Bustos, basado en Oaxaca en la historia y el mito, que evoca la grandeza sin par de este lugar y su lucha por la libertad. También podemos admirar a frailes, virreyes, cortesanas e indios oprimidos, encomenderos y señorones. Mujeres que evocan las velas istmeñas, la Sandunga y la Llorona,  a Sor Juana Inés de la Cruz, la cabeza romántica de Donají y el trabajo de la recolección de la grana cochinilla, el trabajo de los orfebres... Todo está magníficamente representado en este mural.
Al lado poniente, en otro mural, podemos contemplar la historia del mundo precolombino, es la época en que los hombres eran dioses.  
Pero no podemos irnos de Oaxaca sin visitar los mercados, caminando a una cuadra, al sur del Palacio de Gobierno, había dos mercados centrales, más o menos un kilómetro cuadrado del centro de la capital, era ocupado por mercaderes de todas las regiones del estado, exhibiendo los más variados productos.a Olores, colores, gente, variedad de cosas, artesanías, verduras, frutas tropicales, cestería, pescados, mariscos, cerámica, huaraches de Yalalag, y todo lo imaginable hecho en México.  Esos mercados siguen existiendo en el centro, en el Benito Juárez Maza, se venden ropas, artesanía  textil y la que le da fama a la cuchillería oaxaqueña, al cuero, jarciería y sombreros. Exquisitos los chocolates, el quesillo, los chapulines y las famosas agüitas de Casilda, la horchatera. Junto al Templo de San Juan de Dios, existe otro mercado de comida oaxaqueña, allí se preparan los mejores platillos y viandas tradicionales, moles, caldillo de nopalitos o las famosas enchiladas.
Campanario de la Iglesia de San Juan de Dios

 

Entre los dos mercados destaca la Iglesia de San Juan de Dios, que fue la primera iglesia construida en Oaxaca en tiempos de mixtecos y zapotecos. Al pie de un árbol de huaje se dijo la primera misa el 25 de noviembre de 1521.
Podemos visitar varias iglesias, por ejemplo el Templo de San Felipe Neri en el Centro Histórico. En este templo contrajo matrimonio Benito Juárez García con Margarita Maza Parada. Me encantó el retablo del altar mayor, donde se encuentra la Virgen del Patrimonio y en la parte superior , San Felipe Neri. Es una auténtica belleza del churrigueresco mexicano. En el mismo Centro Histórico se encuentra la Iglesia de la Soledad, primero fue ermita, 1529, de San Sebastián, construida por los Dominicos. Ahora es una iglesia majestuosa de 24 metros de altura, primero fue de cantera verde, ahora amarilla. Sus columnas son dóricas, jónicas y salomónicas. Existe junto al templo, un museo religioso. Y también una roca que, según la tradición, colocas el oído y se escucha el ruido del agua que corre como si fuera un río.
Retablo principal de San Felipe Neri

Y no puedes irte de Oaxaca sin visitar el Museo de Rufino Tamayo, donde puedes admirar piezas prehispánicas de gran valor. O el Museo de Arte Contemporáneo, conocido como la Casa de Cortés, aunque no estuviera allí nada más que de paso.  En Oaxaca también hay una calle de Alcalá, entre Morelos y Santo Domingo, donde puedes admirar hermosas casonas coloniales y comprar joyas y artesanías. También puedes tomar un buen café de Pluma Hidalgo...   Y de paso, hay que visitar el Exconvento de Santa Catalina de Siena de reminiscencias árabes, también fue cárcel y cine, es un edificio muy bien restaurado, sobrio, recogido, espiritual.

Museo Nacional de Antropología e historia - Santo Domingo
Otro lugar que merece la pena visitar es el templo de Santo Domingo de Guzmán, del que ya os he hablado en otros artículos, allí donde me encontré con el dios Cozijo. Su exterior tal vez no dice demasiado, pero en su interior existe la espiritualidad de su Museo Regional de Antropología e Historia de Oaxaca. Donde se exhiben los tesoros hallados en  la tumba número 7 de Monte Albán.  Se comenzó a construir en 1570. Los recursos eran muy escasos, los frailes dominicos sólo contaban con veinte reales para la edificación y terminó costando doce millones de pesos oro. Increíble. En este templo, podemos contemplar varios estilos, el gótico, el románico y el arábigo.  El barroco exuberante del interior contrasta con la sencillez de la fachada exterior. Pero yo diría que allí está impregnado el espíritu de los dioses. O por lo menos el de los indígenas que consiguieron crear un estilo arquitectónico nuevo. Este templo se terminó en 1666.



Oaxaca es una ciudad muy bella así como sus alrededores, como el templo de Tlacochahuaya, que quiere decir "lugar húmedo" donde se puede admirar toda la riqueza del arte más indígena. Destacables son las ruinas de Dainzú. Y las ruinas de Lambityeco, una ciudad que data del 700 a.C. También podemos acercarnos a Santa María de Tule. Famoso es su árbol ahuehuete, con más de dos mil años de vida, se cree que es el árbol más grande del mundo, tiene más de 40 metros de altura, 52 metros de diámetro, 705 metros cúbicos de volumen y un peso aproximado de 509 toneladas, a su sombra, pueden cobijarse más de 500 personas y 30 individuos tomados de la mano, con mucha dificultad abarcan su perímetro.
Otros de lugares preciosos es Teotitlán del Valle, asiento de los primeros pobladores zapotecas. En este lugar la artesanía le da renombre con sus antiguos telares de madera, con hilos de lana cardados a mano, pintados con la grana cochinilla de la que ya he hablado en otro artículo que puedes leer
en http://magiasdemexico-julie.blogspot.com.es/2012_02_01_archive.html
Famosos son los sarapes y ponchos, alfombras, tapetes, cortinas, vestidos y telas hechas de algodón.

Tlacolula - Mercado
Pero uno de los pueblos que me impresionó es Tlaculula, a 27 kilómetros de Oaxaca, me impresionó su mercado, un domingo, cuando todos los pueblos se juntan para el trueque, el tianguis. Rica es la barbacoa de chivo o carnero que se puede degustar durante las horas del mercado Martín González. Allí se puede comprar de todo, incluida la cal viva, esteras, ollas, cántaros, huaraches, frutas, verduras, hierbas aromáticas, ropa de todo tipo y lo más típico de Oaxaca, el mezcal con sus múltiples sabores y variedades.


Detalle de gran belleza del interior del templo de Santo Domingo
De estos lugares podríamos estar hablando días y noches, de Yagul, Mitla, Tehuantepec, Guie Ngoola, Salina Cruz, Playa Azul, Tlacotepec, Etla, Temascal, Puerto Escondido, Puerto Ángel, Huatulco... (Puedes visitar Huatulco en este blog  http://magiasdemexico-julie.blogspot.com.es/2012/01/huatulco.html son lgares de ensueño a los que no sólo hay que ir, también volver.
Yo al menos, así lo recomiendo.

O

jueves, febrero 16, 2012

LA COCHINILLA: UN INSECTO DE PURA SANGRE


Texto y fotos: Julie Sopetrán



EL COLOR DE LAS VOCES ANCESTRALES

Sarapes y ponchos, tapetes,
alfombras, cortinas, vestidos
y telas de algodón:
cantan los colores,
reminiscencias de los glifos
zapotecos, mixtecos...
Ecos de grecas que entonan
los dibujos que ríen
las artesanías más antiguas.
Teotitlán, tlan de telar
de madera,
tlan de hilo cardado
por las manos puras
de la niña, del niño
aprendiz de sueños.
Tlan tlan de grana
de la cochinilla
que pinta de vida
el eco de los dioses
todavía vivo
en estas tierras...
 

Julie Sopetrán



UNA LEYENDA


Escuché una leyenda muy bonita. Dicen los antiguos mixtecos, hace miles de años, que dos dioses tuvieron una cruenta lucha entre ellos, porque los dos querían ser los dueños de una nopalera. Tanto lucharon que tiñeron con la sangre de sus heridas las pencas de los nopales. Desde entonces, se considera al nopal portador de la sangre real. Cuando murieron, los hermanos de estos dioses, enviaron nubes a recoger la sangre y así cubrieron la planta de un manto blanco. La grana era la sangre de estos dioses y en el capullo quedó la nube como manto.




DÓNDE SE CRÍA


La grana de la cochinilla se cría especialmente en Perú. En España, Chile y México, concretamente en Oaxaca. Unos cuántos artesanos mantienen vivo el cultivo para teñir con los diferentes tonos de rojo sus artesanías de textiles. Casi perdida esta tradición, hoy poco a poco se va recuperando.

La grana cochinilla de Oaxaca es de gran importancia y allí se puede contemplar su producción realizada con todo esplendor, también la cultivaban los indígenas y la siguen cultivando hoy en Puebla, Campeche, Chiapas,  Michoacán, Tlaxcala, México...
La grana, para que sea buena, necesita un clima caluroso y a la vez seco. La zona mixteca es ideal para esta plantación. También los Mayas sabían de estas prácticas de la cochinilla, así como los Chancy, los Incas, Los Paracas...



LA GRANA


Esta gran nochestli, que así la llamaban, aunque su verdadero nombre es dactylopius coccus costa, mide de tres a seis milímetros de larga. Es un insecto homóptero que pertenece a la familia dactylopidae. Vive tres meses y es el macho el que forma el capullo. Una vez que ha cumplido su misión, sale y muere. Tarda tres o cuatro días hasta hacer explotar su aparato de la boca que es cuando fecunda a la hembra.


Esta hembra pondrá hasta quinientos o seiscientos huevos en cuarenta y ocho horas, sobre la penca del nopal, allí encontrará un sitio para establecerse como su verdadero paraíso. No olvidemos que es un parásito. Saciará su apetito y no se moverá.  Esa sustancia del nopal será su constante alimento. El jugo maravilloso que lleva en su química es la atraquinona, con ello hará el milagro de los compuestos y el ácido carmíneo. Después, es el ser humano el que sacudirá las pencas en los llamados tapescos, donde caerán las hembras arrastradas por los cepillos hechos de cola de venado. Más tarde, éstos animalitos se secarán y serán machacados hasta convertirse en polvo de grana, que puesto en el agua con el mordente, un fijador, especie de ceniza de madera de encino, como si fuera cáscara de aguacate, es el que dará cuerpo al tinte mágico.



PRODUCCIÓN


Este colorante mágico, natural, del carmín rojo, también se usa en la farmacia y para dar color natural a muchos alimentos. La cochinilla se llama coccus cacti. Es en Perú donde se produce más cochinilla: 40% carmín y 60% en forma de insecto. Se pueden producir cuatro cosechas anuales. En cada ciclo se producen hasta dos gramos por penca. Está comprobado que un huerto entre seis a ocho años de edad, produce has las diez mil raquetas por hectárea en la poda. Un huerto puede producir a los cinco años hasta cincuenta mil pencas con una densidad baja de doce mil plantas hectárea.



El precio se cotiza hasta 130 dólares el kilo si la grama está seca, si es grana para reproducirse, la venden hasta ocho mil pesos el kilo. Un huerto verdulero, puede dar grandes ganancias hasta los ochocientos mil pesos por hectárea.  Antiguamente se pagaban tributos con la cochinilla. Se entregaba en forma de talegas o panes que los llamaban nochestlitlaxcalli, era como una pasta-tinte, también se ofrecían mantas o hilos ya teñidos. Después del oro y la plata, la cochinilla se mandaba a España por barcos, como también llegaba a Flandes, Venecia, Génova  e Inglaterra. Durante más de cien años, la cochinilla coloreó los trajes reales y los textiles de Europa  a finales del siglo XVIII. En 1754, sólo en Oaxaca hubo una producción de unas ochocientas toneladas.



SU ENEMIGO


El enemigo número uno de la cochinilla, ha sido la modernización con sus traídos y llevados colorantes artificiales. Los tintes sintéticos, las anilinas conseguidas a muy bajo precio, la industria química, casi acabó con este maravilloso producto natural.  Guatemala, Perú y las Islas Canarias, la cultivaron con gran éxito. El éxito fue debido a que tomaron buen ejemplo de las nopaleras de México. Y a que la industria ofrecía productos poco recomendables para la salud, especialmente aquellos derivados de la hulla del carbón, ese rojo no era recomendable como lo es el rojo de la cochinilla, por ser éste último un colorante natural.



PRODUCTO ANCESTRAL


Recordemos brevemente lo que decía Fray Bernardino de Sahagún:

"Al color con que se tiñe la grana llaman nocheztli, quiere decir, sangre de tunas, porque en cierto género de tunas, se crían unos gusanos que se llaman cochinillas, apegados a las hojas y que aquellos gusanos tienen una sangre muy colorada, esta es la grana fina que es conocida en esta tierra... A la grana que ya está purificada y hecha en panecitos, llaman grana recia o fina, véndenla en los tiánquez hecha en panes, para que la compren los pintores y tintoreros."

Este tinte natural  se le ha llamado "sangre de los dioses" entre otros muchos apelativos, como "oro rojo" "cochinilla indiana" etc. Son los artistas, los artesanos, los que más aprecian su contenido, para dibujar no sólo las máscaras, también la usan en su propia piel o ilustran códices, pintan murales, etc.. La antigua tradición se hace en telares de madera con hilos de lana cardados con esmero y pintados con la grana cochinilla, así elaboran pinturas vegetales y de la tierra. Son artesanías muy preciadas y apreciadas en México.



martes, enero 17, 2012

HUATULCO


Texto y fotos: Julie Sopetrán


Pocos lugares en el mundo podrían compararse en belleza con Huatulco. Según iba llegando al aeropuerto mis ojos no podían dar crédito a la panorámica que podía divisar desde la altura. Un mar Pacífico transparente y los pequeños brazos de tierra, como dedos, formando bahías en la costa. Pude contar nueve bahías, con sus más de treinta playas vírgenes de arenas doradas y clima tropical, rodeadas de una vegetación exuberante y una organización turística de primer grado.
Cuando visité Huatulco, en uno de los tours que incluía el Tianguis de Acapulco, todo estaba recién construido, como si fuera la celebración de un estreno. Los caminos húmedos, los cafetales, la fauna marina y terrestre le daban al lugar una personalidad única, atractiva, diferente.
Huatulco ofrecía un turismo ecológico de primera línea, allí se podía vivir ese equilibrio, esa comunicación entre el hombre y la naturaleza. Todo se había mimado para el visitante, era como si la naturaleza se vistiera de gala para recibir al ser humano, al viajero ávido de conocer nuevos lugares o cansado, que llega a disfrutar de un entorno paradisíaco.


¿DÓNDE ESTÁ SITUADO HUATULCO?
Huatulco está situado en el estado de Oaxaca, en la costa, en la parte final de la Sierra Madre del Sur, en el municipio de Santa María de Huatulco, que pertenece al distrito de Pochutla. Son 35 kilómetros de Litoral Pacífico de México, entre los ríos de Coyula y Copalita.   Está justo al sureste de la República Mexicana, al norte limita con Puebla y Veracruz y al sur con el Océano Pacífico.  Al este de Oaxaca, está Chiapas y al oeste, Guerrero. Hacia el sur, tiene más de 500 kilómetros de litoral, su superficie es de 95,364 kilómetros cuadrados. Puerto Escondido se encuentra a 109 kilómetros y Puerto Ángel a 52 kilómetros de Huatulco.


Santa María Huatulco, se encuentra en la costa del Pacífico, al sur del Estado de Oaxaca, 277 kilómetros, su temperatura media es de 28 grados y cuenta con mucho sol y pocas lluvias. Huatulco no tiene más de 15.000 habitantes y el municipio cuenta con unas 57.000 hectáreas. La famosa Bahía de Santa Cruz, es el centro turístico, su población es mestiza y el lugar más acogedor para el visitante suele ser el pueblo de "La Crucecita" donde se comen unos mariscos deliciosos, ostras o esos camarones bandidos, deliciosos, preparados con salsa de mango,  que se puede acompañar de  una cerveza fresquita mexicana. Pero a quien no le guste el marisco puede deleitarse con platos de la cocina típica de Oaxaca.   
Cuando llegué a este lugar, me sentí fascinada por la naturaleza, por el verdor y la frondosidad de sus tierras, por la estructura moderna de sus hoteles, por la transparencia de sus aguas, el calor y el color del ambiente, sus riscos y acantilados, sus playas doradas, el confort y la comodidad de sus hoteles y no puedo olvidar la hospitalidad de sus habitantes.  Tal vez nada más llegar se siente sobre todo, ese agradable tacto del clima. Huatulco está a ese lado del mundo, donde nada se parece a la prisa y todo se ha preparado para que uno encuentre la felicidad o ese sereno silencio acomodado al placer del ser y del estar. 



CIUDAD ACOGEDORA

La Iglesia de Santa María de Huatulco, data del siglo XVIII, donde se venera al Señor de las Misericordias, que es la figura de Cristo.  En dicha iglesia se guarda una cruz pequeña, elaborada con madera de la Santa Cruz original. Así se cree y así se venera.   También existe en la iglesia un retrato al óleo, de la época colonial, que muestra la Inmaculada Concepción, patrona del pueblo. Su fiesta se celebra el día 8 de Diciembre.  En esta fiesta, es muy popular el desfile de "marmotas" y los "toritos" así como los fuegos artificiales. También se practican las peleas de gallo en los meses de Marzo y Abril, así como las procesiones de Semana Santa y las calendas. Las campanas, del período colonial, bolean evocando la fiesta y, de la misma época, todavía se conserva el antiguo mercado.  Pero una de las tradiciones curiosas, es visitar las "Huellas de Santo Tomás" impresas en una piedra, la "Misteriosa Piedra de Moros".
Había llovido y no pudimos entrar las cafetaleras de Xuchil, San José Alemania o el Mirador, por nombrar algunas. Con ganas me quedé de vivir esa aventura ecológica de los campos de café, donde el visitante puede convivir con la gente que trabaja las tierras y participa así de esas tareas agrícolas, compartiendo y aprendiendo de la mano de obra con una gente por naturaleza muy acogedora.


Me acerqué a la pequeña iglesia y un muchacho llamado Juan, que organiza las velas y es como un rezandero en esta iglesia abierta al mar y al frondoso  paisaje, comenzó a contarme la historia, una historia curiosa...
"Vivo aquí todo el tiempo y me ocupo de arreglar la iglesia. No sé si saben ustedes que Huatulco significa: "lugar donde se adora o se reverencia al palo o  el madero. En nuestra lengua lo decimos Toloa, quiere decir reverencia o que bajamos la cabeza con respeto y Co significa lugar".
El muchacho conocía muy bien la historia, sacó un viejo catecismo y un libro que le había dejado su abuelo, donde decía que Quahuitl, quería decir madero, y nos contó que en el lugar se tenía siempre mucha devoción a la cruz que se encontraba en  el Puerto de Huatulco. Porque existe una leyenda en la que Juan, el muchacho que me lo cuenta, cree, como creyeron sus antepasados.  
Los turistas le damos una limosna y en su casita pobre, pero limpia, Juan vive feliz y está rodeado de santos, rosarios y libros que ya se sabe de memoria.

                                                                             La Cruz de Huatulco
MUCHO ANTES DE QUE LLEGARAN LOS ESPAÑOLES

Dicen que hace más de mil quinientos años mucho antes de que llegaran los españoles, ya existían noticias respecto a la Santa Cruz de Huatulco. Se puede leer en obras  del siglo XVII y en otras sucesivas, -que los escritores oaxaqueños se han preocupado de leer concienzudamente-, como así lo  asegura Francisco de Burgoa y José Antonio Gay.  Dicen que la cruz la clavó en este lugar "un hombre que vino por el mar y era anciano, blanco, vestido con una túnica larga, ceñida a la cintura, con manto y el cabello y la barba largos".  Los mexicanos han pensado que bien podría ser algún apóstol, algunos dicen que fue Santo Tomás, por lo de las huellas en la piedra. Este hombre oró, y antes de irse de nuevo, les dejó a los indígenas el santo madero, el trozo de Cruz, al que debían venerar con respeto.
Luego sucedió que la Santa Cruz de Huatulco, tenía unos poderes extraordinarios y se sucedían milagros. De recordar es el ataque que en 1587 sufrió la población cuando allí llegó el pirata inglés Thomas Cavendish.  

Thomas Cavendish

Era el alcalde del lugar Juan de Reginto, cuando el pirata quiso destruir la cruz con hachas, pero las hachas se rompían y la cruz permaneció intacta.  Luego ordenó que utilizaran la sierra, pero los dientes de la misma saltaron por el suelo. El pirata ofendido, hizo que ataran la Cruz con fuertes cables y un navío se hizo a la mar pero  el navío se fue y la cruz quedó intacta en tierra y los cables se rompieron. Más enfurecido, Cavendish, mandó rodear la cruz con leña, brea y ordenó quemarla, sin conseguir que la cruz fuera destruida por el fuego. Ordenó el malvado que la pusieran alquitrán, la cruz quedó ilesa entre las llamas. El corsario, cansado, abandonó el lugar.



HUATULCO Y LA CRUZ


El Obispo de Oaxaca Fray Bartolomé de Ledezma, quiso llevar la cruz a Oaxaca, pero la gente prefirió que quedara en el mismo lugar y se le diera culto. Los visitantes llevados por su fe, empezaron a arrancar astillitas y la fueron destruyendo poco a poco. Los vientos la iban desgastando, la sal de la playa se iba apoderando de la madera y dicen que las astillas iban haciendo milagros entre los indígenas y los visitantes necesitados. El Obispo Juan de Cervantes, también mandó que cortasen un trozo de la cabeza de la cruz, con ello formó otra cruz más pequeña que fue enviada al Papa Paolo V, que la recibió de rodillas rezando. Otro pedazo de cruz la dejaron en la Catedral de Oaxaca y otro lo llevaron a una capilla en Puebla. Un trozo más, lo dejaron en el convento de Ntra. Sra. de la Merced en la ciudad de México.
En Oaxaca, los viernes de cuaresma, tienen la costumbre de trasladar la Santa Cruz, desde la capilla, hasta el altar mayor, mientras cantan el "miserere", dejando que los asistentes la besen. La cruz que ahora vemos en Huatulco, se hizo en 1895 y es una réplica de la que había en el mismo lugar.


SU ARQUEOLOGÍA

Huatulco, a pesar de los edificios modernos allí construidos, se conserva virgen, salvaje. Sus restos arqueológicos, sin descubrir datan del quinto y tercer milenio antes de nuestra era. Período Clásico (1600 a 200 A.C.) También se supone que era lugar de pescadores y buscadores de conchas. Las bases piramidales encontradas están rellenas de miles de conchas lo que demuestra la actividad marina de sus pobladores. Existen restos de fortalezas que demuestran la relación de estos nativos con los Mixtecas,  los Chatinos y los Zapotecas. También se afirma que pudo ser una de las rutas del Istmo de Tehuantepec. Su cerámica es monocroma y bicroma, se la ubica en el Post-Clásico Temprano (100-1200 D.C.).  Otro tipo de cerámica policroma de origen local Post Clásico Tardío que llega a situarse después del contacto con los españoles, se encuentra en Huatulco e inspira a los nuevos alfareros a elaborar hoy en día sus barros ancestrales.



RUTA DE MERCADERES
No se sabe realmente de dónde proceden los habitantes de Huatulco, los nativos aseguran que son de origen Mexica, pero las fuentes de Don Juan Peláez de Berrio en 1526, afirman que los pobladores de Huatulco, conocían la lengua Zapoteca. Es difícil saber si eran Mixtecas, Zapotecas, Chontales o Mexicas. Los que fueran, pagaban sus tributos con oro en polvo y mantas a Tututepec. En Tonameca, lo hacían con cobre amarillo, ropa y grana. Pochutla con oro en polvo, mantas, cobre amarillo y grana y además hacían toda clase de trabajos manuales y ofrecían servicios personales.
Huatulco estaba en la ruta de los mercaderes que llegaban por Miahuatlán, fue sin duda un lugar estratégico de la costa. Podemos imaginar el comercio entre Zapotecas y Mixtecas en aquel momento de expansión de los Aztecas. Huatulco llegaría a marcar ese compás de un corazón que late entre Mixtecas y Zapotecas, ya que entre unos y otros existían rivalidades.
De su Puerto de Santa Cruz, allá por el siglo XVI, salían las embarcaciones de la Nueva España hacia Centroamérica y el Perú, cuando se pasaba mercancía partiendo de la ciudad de México hasta Tehuacán, Oaxaca y Miahuatlán, llegando a Huatulco y viceversa. Más tarde, Acapulco, con su Nao de China, acabó con ese transporte de Huatulco. Y tal vez la favoreció ya que al librarse del tráfico caminero de mar y tierra, preservó la auténtica belleza de la que hoy disfrutamos.
Don Pedro de Alvarado
DON PEDRO DE ALVARADO ENTRE OTROS

La caída de Tenochtitlan, hizo que los españoles cantaran su victoria por toda la costa. Uno de los grandes vendedores fue Pedro de Alvarado (1522) quien con Cortés, utilizó el Puerto de Huatulco para sus intereses comerciales. Según Ángeles Romero, Huatulco fue también lugar donde se construían y se reparaban las embarcaciones, incrementando así el poblado de piratas, tripulantes, mercaderes, aventureros, agentes comerciales, pescadores, indígenas... Todos ellos hicieron de Huatulco un lugar muy atractivo y versátil en su acontecer. Tal vez los piratas son los que le han dado un tono de misterio a estos lugares, porque ellos llegaban, saqueaban el lugar y se iban. En 1579 el corsario inglés, Sir Francis Drake, al servicio del Imperio Británico, arrasó Huatulco sin piedad.
                                                                                                Sir Francis Drake
Desde 1580 el puerto de Santa María de Huatulco, fue un pequeño pueblo de pescadores, en 1616 dependió de Pochutla y su puerto dejó de tener actividad siendo sustituido por Acapulco que se proclamó  Puerto principal del Pacífico y faro de desarrollo entre la Nueva España y las Islas Filipinas. En 1787 Huatulco fue Subdelegación de la Intendencia de Oaxaca. Pero hay  algo muy curioso, dicen, que antes de la independencia, este fue el puerto por donde entraron los Libros Prohibidos de la Ilustración, "vinculados con la revolución francesa".


¿LUGAR DE MODA?
En 1824, se emitió por decreto que el puerto de Huatulco, se abría de nuevo al mercado, aunque el proyecto fracasó debido a falta de medios para exportar. Más tarde, las nuevas franquicias empezaron a funcionar y se creó un nuevo Huatulco. En 1848 Don Benito Juárez, Gobernador del Estado de Oaxaca, fue el que dio impulso al lugar creando una nueva carretera desde Oaxaca a Huatulco para así promover el comercio, la agricultura y las artes y facilitar que el puerto fuera de nuevo habitado.  Juárez quería unir los dos mares, el Atlántico y el Pacífico, creando caminos como México Veracruz y México Huatulco. Difícil le fue al Gobernador, aunque más tarde, sería Puerto Ángel, quien consiguiera unir Oaxaca con el literal.  El proyecto comenzó en 1980, la transformación fue evidente, vías públicas, urbanizaciones, incremento de la población, el completo turístico, estaba iniciado y las Bahías de Huatulco comenzaban a darse a conocer por sí solas, por su belleza natural, porque el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR), impulsó debidamente la actividad turística en un lugar francamente privilegiado.
Las grandes inversiones realizadas en Huatulco estaban empezando a dar fruto cuando yo lo visité, era un lugar de moda, apacible y altamente distinguido porque todo estaba en su lugar, la limpieza, el orden, la elegancia y ante todo la exhuberancia de la naturaleza. Estaba en su primera etapa de éxito turístico. Era un plan Maestro que abarcaba hasta 2018. Eran 21.000 hectáreas por disfrutar, 17.400 de montaña, frondosa, húmeda, verde... 2.700 hectáreas de valle y 900 de aeropuerto internacional.

                                                                   Piscina  con agua de mar dentro de la habitación del hotel

TURISMO ECOLÓGICO

Casi 17.000 hectáreas estaban proyectadas para conservar y regenerar el equilibrio ecológico de estos lugares. netamente privilegiados. Planes para hacer caminos. Una dársena para 197 embarcaciones. Red de agua potable. Plantas de tratamiento de aguas negras.  En la Bahía de Tangolunda existe  uno de los campos  de golf más completos de todo México, construido sobre 78 hectáreas con 18 hoyos. Senderismo. Tour en bicicleta. Tirolesas. Famoso es el temascal maya de Santa Cruz. Observación de aves. Rutas a caballo.
Entre sus muchos árboles existen el tepguanje, los matorrales espinosos, el colorín, los ficus, los bosques y el manglar en el cordón litoral.
Su fauna es tan rica como su flora. Podemos encontrar variedad de aves, halcones gavilanes, lechuzas, pelícanos, gaviotas, colibríes. Su fauna marina es riquísima en langosta, camarón, delfines, tortugas, huachinangos, almeja, caracoles, ballenas... Huatulco es Parque Nacional y zona protegida por su riqueza ecológica. 


BAHÍAS
A cual más bella. Conejos, ideal para practicar el buceo.
Tangolunda, hermosos hoteles, campo  de golf y cinco playas limpias y tranquilas. Chahué, en su valle se encuentra el pueblo de Crucecita, donde se puede comer y saborear la mejor cocina de México. Mercado con variadas artesanías. Santa Cruz, allí se encuentra la playa de La Entrega, se la llama así porque se cuenta que a mediados del siglo XIX, fue escenario de la infame traición deque fue objeto el ex-presidente de México General Vicente Guerrero, por parte del General Anastasio Bustamante, quien había sido su Vicepresidente y en esta playa lo entregó a sus enemigos. Maguey  tiene una playa hermosa y sabrosos mariscos. Organo, sus playas son de arena fina y poco oleaje, ideal para los que no saben nadar bien. Cacaluta, la Bahía más salvaje de todas por la frondosidad de su vegetación. Chachacual, es una reserva natural de acacias, ficus y mangle y San Agustín, la playa más amplia de Huatulco tiene incluso una isla y es ideal para practicar el buceo por sus arrecifes.



PLAYAS

La brisa de estas playas me fascinó,  el color turquesa de sus aguas hacen que este lugar se asemeje al paraíso que todos soñamos alguna vez. Existen más de treinta y cuatro playas  todas diferentes, cada una tiene su personalidad y su atractivo, unas son suaves y doradas, otras, ostentan aguas de diferentes colores. Algunas son salvajes, parece como si los árboles quisieran ser los únicos bañistas, otras son bravas, otras, serenas. El sol las mima, el agua las besa, la brisa las envuelve en una magia tropical. En ellas, el sonido del mar canta melodiosamente, es la música de la nueva era, alentada por todo tipo de aves y de flores.



CÓMO LLEGAR A HUATULCO

Se puede llegar por aire o por carretera. El moderno aeropuerto está situado a menos de veinte kilómetros de la la zona hotelera tiene una pista de 2.700 metros de longitud por lo que aterrizan aviones grandes. Hay vuelos diarios a Huatulco desde la ciudad de México. También desde Oaxaca hay vuelos domésticos.
Por carretera se llega por las líneas de autobuses Gacela y Flecha Roja que salen de la ciudad de México Vía Acapulco por Cristóbal Colón que va de México a Huatulco por el Itsmo de Tehuantepec.
Desde Oaxaca es fácil llegar en la línea Oaxaca-Pacífico y también Estrella del Valle-Oaxaca.
Desde México a Huatulco hay una distancia de 765 kilómetros. Desde Puebla 640 kilómetros.
En cuanto a hospedaje, cuando yo estuve allí, Huatulco tenía un total de 1850 habitaciones que se clasificaban desde Gran  Turismo, hasta de tres estrellas. Y los hoteles tienen todo tipo de comodidades. Es un lugar que recomiendo siempre a mis amigos.